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domingo, 7 de junio de 2015

Cuando decimos: “Ni una menos”*

Las mujeres no buscamos que nos maten por celos, según -indican fallos judiciales –como los de Horacio Piombo y otros jueces retrógrados– o como señalan las millones de denuncias desatendidas por la Policía.



Todo parece comenzar con un hashtag que explota en las redes sociales. Se pliegan personalidades de la cultura, del periodismo, del deporte, de los más diversos ámbitos sociales. Y tras el “éxito” de la consigna, vienen las adhesiones de la farándula y la política tradicional, que no pueden permitirse, en plena campaña electoral, quedar fuera del fenómeno.
#NiUnaMenos surge de un grupo de periodistas, escritores y artistas realmente preocupados por la violencia contra las mujeres.
#NiUnaMenos se hace eco de lo que muchas organizaciones de mujeres y derechos humanos, como Pan y Rosas (con 12 años de existencia) o la Casa del Encuentro 
(el observatorio de femicidios que releva los casos), venimos denunciando: no hay crímenes pasionales; las mujeres no provocamos nuestra propia muerte porque decidimos separarnos, hastiadas de la violencia en la pareja.
Las mujeres no buscamos que nos maten por celos, según indican fallos judiciales –como los de Horacio Piombo y otros jueces retrógrados– o como señalan las millones de denuncias desatendidas por la Policía.
Los homicidios de mujeres se basan en prejuicios ancestrales que nos conciben como propiedad de otros, que marcan nuestros cuerpos para estar a disposición del goce de otros, que señalan que nuestras vidas están para servir a otros en todos los órdenes de la vida (sean hombres, niños, ancianos).
Esos crímenes son el último eslabón de una cadena de violencia cotidiana que se ejerce en los múltiples ámbitos de una sociedad capitalista y patriarcal.
Esos prejuicios actúan de manera tal que cada vez que una mujer es asesinada, todas las otras somos llamadas al orden porque, ¡ojo!, podemos ser la próxima. Una muerta cada 30 horas nos marca que puede ser nuestra hermana, madre, cuñada, compañera de trabajo o de estudio. Que podemos ser nosotras mismas.
Esos prejuicios son sostenidos por los medios de comunicación 
que nos muestran como objetos de consumo y de marketing. Por una Iglesia hipócrita, que nos habla 
de vida mientras hace lobby para que una de nosotras –también cada 30 horas– muera por las consecuencias del aborto clandestino.
“Defender la vida”, dicen, mientras desde el Vaticano condenan la homosexualidad y la conquista del matrimonio igualitario es tildada como “derrota de la humanidad”. “Defender la vida”, ¿mientras nuestras compañeras trans no superan los 35 años de vida por estar en su mayoría arrojadas a la miseria y la prostitución?.
#Niunamenos es también alzar la voz por nuestras compañeras asesinadas a golpes por la Policía transfóbica.
Sobre estos prejuicios, el propio Estado y las patronales, con la concurrencia de los sindicalistas traidores, nos relegan a ser el último orejón del tarro –junto a jóvenes e inmigrantes– en el mundo del trabajo. ¿Cómo poder emanciparnos económicamente si la mitad de nosotras, en la Argentina, trabaja precarizada y en negro?
Nuestras muertas
Decimos #NiUnaMenos no como discurso de ocasión ni por la foto publicitaria, ni con la hipocresía de los verdaderos responsables de que esta violencia se perpetúe día a día. Lo decimos con odio, porque es una de nosotras la que se va.
Como trabajadora de la educación, no acepto la foto cínica de los 24 ministros que se “comprometen”, en 2015, a que se apliquen los contenidos curriculares “mínimos” de una Ley de Educación Sexual Integral sancionada en 2006, que poco se ejecuta, obstaculizada por la Iglesia Católica. Porque son nuestras estudiantes las que tapan sus golpes con maquillaje, las que se mueren por abortos mal practicados, las que serán secuestradas por las redes de trata.
Cuando decimos #NiUnaMenos, es porque somos nosotras las que contamos a nuestras muertas, porque no hay estadísticas oficiales a nivel nacional ni provincial. Y lo estamos diciendo con la bronca que lanzará a los y las miles que nos movilizaremos mañana, 3 de junio, para exigir que se declare la emergencia en violencia de género en todo el territorio nacional.
Y nos estamos organizando para exigir que se destine presupuesto urgente para refugios que alberguen a las víctimas y a sus hijos. Refugios que pueden ponerse ya en funcionamiento, expropiando todas las viviendas ociosas, los complejos de departamentos que inundan las ciudades como expresión creciente de la especulación inmobiliaria. Los necesitamos ya, para que sean coordinados por las propias mujeres, organismos de derechos humanos, organizaciones realmente interesadas en defender nuestros derechos.
Exigimos, además, que todas las trabajadoras estén en blanco y tengan garantizado el acceso a la salud. Para las mujeres desocupadas, demandamos subsidios equivalentes a la canasta básica familiar.
El dinero debe salir de impuestos progresivos a las grandes fortunas y mediante la constitución de un fondo especial surgido de las dietas de todos esos funcionarios y políticos a los que vimos sacándose fotos con el cartelito de #NiUnaMenos. Que cobren como una maestra, como lo hacemos los diputados del Frente de Izquierda.
Es necesario empezar a desterrar de manera urgente los prejuicios machistas; hay que poner a toda la comunidad educativa, docentes, estudiantes, padres y madres, abuelos, a discutir de manera masiva e inmediata los fundamentos culturales e ideológicos de la violencia de género. Sin confiar en los hipócritas de toda laya que sostienen este sistema patriarcal, nuestra fortaleza estará en organizarnos desde ahora contra los opresores y explotadores de ayer y de hoy.

*Columna de opinión aparecida el martes 2 de junio en La voz del interior 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Triste actualización de los números funestos

Hace un tiempo publicábamos en este blog las cifras de femicidios que hay que contabilizar en Córdoba. Hoy se cumplen dos meses del asesinato de Paola Acosta. Lamentablemente, esa cuenta se actualiza mes a mes, con nuevas víctimas. Algunas estadísticas indican que la frecuencia de los asesinatos se agudiza, y una mujer muere cada 24 hs. 
Sin embargo, nosotras no nos quedamos de brazos cruzados. Nos organizamos en comisiones de mujeres, debatimos cómo hacer para acabar con este flagelo, denunciamos, luchamos y salimos a la calle sin ninguna confianza en los gobiernos patronales que garantizan este sistema de opresión y explotación. Por cada mujer asesinada, el odio a este sistema putrefacto se acrecienta y llamea más fuerte la necesidad de poner en pie un enorme movimiento de mujeres que acabe con tanto oprobio. A esa tarea y en memoria de estas mujeres, destinamos día y noche, todas nuestras fuerzas.






Con los casos de Liz Loyola y Nadia Oviedo ocurridos en los últimos dos meses, tenemos que contar 16 femicidios, de los que llegan a las páginas de los diarios en la provincia. 


16/11/2014. Nadia Oviedo. (33) Fue degollada por su ex pareja, Gustavo Arenas, en la localidad serrana de Icho Cruz. El femicidio ocurrió tras una discusión. Oponerse a lo que dice un hombre, contradecir su opinión; decidir sobre la propia vida contradiciendo el mandato patriarcal, es una vez más, motivo de muerte.    

19/10/2014. Liz Loyola (38) Su ex pareja, un empresario de apellido Álvarez, tomó su arma en pleno centro de Cosquín y efectuó dos disparos que impactaron en la cabeza y tórax de Liz. Luego, se suicidó y murió en el acto. Ella fue trasladada en estado crítico al Hospital Domingo Funes donde murió cuando era asistida por los médicos. La relación entre ambos había terminado hacía un tiempo. 


21/9/2014. Paola Acosta (36) Fue uno de los casos más resonantes de Córdoba. Conmocionó al país, junto con el asesinato de Melina Romero, en la provincia de Buenos Aires. Paola estuvo desaparecida durante 4 días. Recibió varias puñaladas y fue arrojada a una alcantarilla de desagüe junto a su pequeña hija Martina. La asesinó su ex pareja, padre biológico de Martina, quien se negaba a reconocer la paternidad y hacerse cargo de la manutención.  

16/9/2014Mirta Lorena Urquía (34) Murió después de agonizar por 2 heridas de arma blanca en el abdomen. El asesino fue su pareja. No había denuncia ni orden de restricción previas. 

25/8/1014. Leonor del Rosario Ahumada (74) murió a golpes. La Fiscal Mercedes Balestrini, detuvo al hijo, como autor del femicidio. Los medios no lo contabilizaron como tal, y usaron el término "matricidio" para referirse al hecho. Sin embargo, el hijo tenía orden de restricción por denuncias previas de violencia hacia ella.  

29/06/2014. Silvana Córdoba (42) murió de un golpe severo en la cabeza, en Juárez Celman. Encontraron su cuerpo tendido en la cama, rodeada de otras cuatro camas donde dormían sus hijos de entre 10 y 14 años. El homicida fue su pareja, quien se suicidó. El hombre ya había asesinado siete años antes a su anterior pareja, Elsa Cano. La Justicia, lo había liberado alegando que actuó bajo "emoción violenta" porque ella "lo provocó". 

21/06/2014. María del Carmen Leguizamón Zamora (41) fue asesinada de 17 puñaladas, en San José (cerca de Villa Dolores). Tenía cinco hijos. La pareja huyó y estuvo escondido en el monte casi un mes.

20/05/2014. Laura García (30) murió tras ser ahorcada, en Capilla de los Remedios. Por el hecho detuvieron a un hombre que tenía una relación sentimental con la chica. 

19/05/2014. María Medina (51) murió poco después de recibir al menos tres puñaladas en su casa de barrio Sol Naciente, en la ciudad de Córdoba, presuntamente a manos de su pareja, con quien tenía en común un hijo de seis años. 

16/05/2014. Irma Rosa Reynoso (56) murió baleada por su ex esposo, quien luego se quitó la vida. El homicidio fue en Villa Allende. 

17/03/2014. Karina Pérez (41) murió apuñalada en Jesús María. Por el hecho detuvieron a su expareja.

23/02/2014. Nilda Maricel Cantoni (41) muere tras recibir 20 puñaladas. Un joven habría entrado la habitación matrimonial de la víctima, le dio varias puñaladas al marido y luego a ella. El joven tenía una denuncia por abuso sexual a otra joven. El femicida conocía a Nilda, aunque se desconoce la precisión de la causa, este hecho de General Levalle, muestra también que ser mujer, es correr riesgo de vida. 

16/02/2014. Nadia Griselda Alba (29) murió apuñalada en barrio Alberdi de Río IV. Su pareja está acusado asesinarla. El hombre la habría esperado en la vereda frente a la casa a la madrugada, hubo una discusión que luego siguió en el interior de la vivienda, donde la mujer recibió heridas de arma blanca en distintas partes del cuerpo y golpes en la cabeza y el rostro. Dejó a dos hijos, de 5 y 7 años.

25/01/2014. Andrea Porta (35) la mató su pareja (un militar) y luego se suicidó. Sucedió en un departamento donde la mujer vivía con los hijos de ambos, de 9 y 11 años. El día anterior, la víctima había denunciado al hombre por intentar atropellarla con un auto. Sucedió en barrio Don Bosco de la ciudad de Córdoba.

15/01/2014. Marisa Elizabeth Bustos (26) estaba embarazada de 30 semanas. Muere luego de estar 20 días internada en el hospital luego de llegar con golpes en el cuerpo y en el rostro; según los médicos tenía costillas rotas aparentemente a causa de los golpes que su pareja le propició para que abortara. Su estado empeoró y falleció.



08/01/2014. Analía Brochero (46)  la asesinaron en el garaje de su casa de Río Segundo de un escopetazo, el principal sospechoso es un policía, su ex-esposo.

jueves, 10 de julio de 2014

Enormes personalidades en apoyo a los obreros y obreras de Lear-Pacheco, Bs As

"Por la presente, desde Alemania, expreso mi repudio a la infame represión de la gendamería nacional contra la protesta por los despidos de Lear y mi adhesión total a la lucha de los trabajadores exigiendo la libertad inmediata de los detenidos. Por una verdadera democracia, Osvaldo Bayer"
Foto: "Por la presente, desde Alemania, expreso
              mi repudio a la infame represión de la gendamería nacional
              contra la protesta por los despidos de Lear y mi adhesión
              total a la lucha de los trabajadores exigiendo la libertad
              inmediata de los detenidos. Por una verdadera democracia,
              Osvaldo Bayer"

El gran historiador británico Daniel James: "Escribo para expresar mi solidaridad con los obreros de LEAR que están en lucha contra los despidos y para repudiar la represión que sufrieron ayer en la Panamericana." Daniel James
Daniel James: historiador y sociólogo inglés, autor de "Resistencia e Integración" y "Doña María", profesor de la Universidad de Indiana, EEUU.
Foto: El gran historiador británico Daniel James:
            "Escribo para expresar mi solidaridad con los obreros
            de LEAR que están en lucha contra los despidos y para
            repudiar la represión que sufrieron ayer en la
            Panamericana." Daniel James
            Daniel James: historiador y sociólogo inglés, autor de
            "Resistencia e Integración" y "Doña
            María", profesor de la Universidad de Indiana, EEUU.

El prestigioso intelectual norteamericano Noam Chomsky les escribe a los trabajadores de LEAR:
"I am writing to inform you that I support the petition for workers struggling for basic rights at Lear Corp, Argentina."
TRADUCCION: "Les escribo para informarles que apoyo el petitorio de los trabajadores que están luchando for sus derechos básicos en Lear Corp Argentina. Noam Chosmky."
Foto: El prestigioso intelectual norteamericano Noam
            Chomsky les escribe a los trabajadores de LEAR:
            "I am writing to inform you that I support the petition
            for workers struggling for basic rights at Lear Corp,
            Argentina."
            TRADUCCION: "Les escribo para informarles que apoyo el
            petitorio de los trabajadores que están luchando for sus
            derechos básicos en Lear Corp Argentina. Noam
            Chosmky."

Vicente Zito Lema* sobre la represión a los obreros de LEAR: "Yo también me quedo sin palabras ante la barbarie y no dudo en hacer llegar mi mas profunda solidaridad a los compañeros,con lucha y poesía. Abrazo, Vicente Zito Lema"
*Poeta, dramaturgo, periodista, luchador apasionado por el socialismo
Foto: Vicente Zito Lema* sobre la represión a los
            obreros de LEAR: "Yo tambien me quedo sin palabras ante
            la barbarie y no dudo en hacer llegar mi mas profunda
            solidaridad a los compañeros,con lucha y poesia. Abrazo,
            Vicente Zito Lema"
            *Poeta, dramaturgo, periodista, luchador apasionado por el
            socialismo

ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL, Premio Nobel de la Paz: “Mi más enérgico repudio a la represión llevada adelante hoy durante la jornada nacional de lucha contra los 200 despidos de los trabajadores de Lear, contra los trabajadores y su abogado, organismos de Derechos Humanos, estudiantes y otras organizaciones que los estaban acompañando. No se puede tolerar que cuando los trabajadores salen a reclamar por sus fuentes de trabajo y sus legítimos derechos sean brutalmente reprimidos como ocurrió hoy. Fueron decenas los heridos y cinco los detenidos, para los cuales exigimos su inmediata liberación”.
Foto: ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL, Premio Nobel de la Paz:
              “Mi más enérgico repudio a la represión llevada adelante
              hoy durante la jornada nacional de lucha contra los 200
              despidos de los trabajadores de Lear, contra los
              trabajadores y su abogado, organismos de Derechos Humanos,
              estudiantes y otras organizaciones que los estaban
              acompañando. No se puede tolerar que cuando los
              trabajadores salen a reclamar por sus fuentes de trabajo y
              sus legítimos derechos sean brutalmente reprimidos como
              ocurrió hoy. Fueron decenas los heridos y cinco los
              detenidos, para los cuales exigimos su inmediata
              liberación”.


También mandaron su solidaridad James Petras (Profesor Emérito de Sociología de la Universidad de Binghamton, EEUU); Barbara Madeloni (Sec. Gral. de la Asoc. de docentes de Massachusetts, EEUU); Alex Callinicos (dirigente del SWP, University Lecturer -Kings’ College-, Londres); Zeta Melampianaki (miembro del Consejo Nac. Sindicato ADEDY -sector público-, Grecia); Manos Skoufoglou (dirigente de Antarsya, Grecia); Sindicato de Trabajadores Unidos de Honda de México (STUHM); George Binette (Sec. del sindicato UNISON y Presidente de los Sindicatos del distrito de Camden, Londres); Jon Dale (Socialist Party -Inglaterra y Gales- y miembro del CWI/CIO); Rob William (presidente del NSSN -Red Nacional de Comisiones Internas-, Inglaterra); Asamblea Nacional Representativa de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (ANR-CNTE, México), Juan José Ortega Madrigal (Sec. Gral Sección XVIII Michoacán CNTE-SNTE), Enrique Enríquez (Sec. Gral Sección IX Distrito Federal CNTE-SNTE), Rubén Núñez Gines (Sec. Gral Sección XXII Oaxaca CNTE-SNTE), Ramos Reyes Guerrero (Sec. Gral CETEG, Sección XIV Guerrero CNTE-SNTE), Daniel López Castellanos (Dirección política Sección VII Chiapas CNTE-SNTE); Pantelis Afthinos (militante sindical de HDIKA, Grecia); Chris McCabe (Cambridge, Gran Bretaña); Daniel Ozarov (docente universitario especialista en movimientos sociales en Argentina, Gran Bretaña); Jose María Martinelli (cineasta, Londres); Meghan Lemay (Univ. de Machassusetts, EEUU); Steve Early (periodista laboral, Sindicato de Trabajadores de la Comunicación de San Francisco, EEUU); Bert Schouwenburg (Sec. Rel. Internacionales, sindicato GMB, International Officer, Londres)
Panos y Thanos (militantes de OKDE Spartakos, Grecia); Ralph Fortune (jubilado de la Federación Americana de Maestros); Emmanuel Barot (profesor de filosofía, Universidad de Toulouse, Francia); Sandy Nicoll (Delegado y secretario del sindicato UNISON, Universidad de SOAS, Londres); Quentin Bancel (estudiante y militante del NPA -CCR-, Francia); Isabelle Krzywkowski (profesora-investigadora sindicato SNESUP-FSU, Francia); Philippe Enclos (dirigente sindical, docente e investigador en derecho social, Universidad de Lile, Francia); y siguen las firmas…

DESDE BRASIL “Operarios y operarias de Lear en la Argentina: ¡su lucha es nuestra lucha! Trabajadores de la Universidad de Sao Paulo (Brasil) en huelga hace más de 40 días se suman a la lucha contra los despidos y suspensiones en Lear”
A través de una campaña encarada por La Garganta Poderosa, llegan imágenes desde Brasil. En la foto, los recicladores (garis) de una favela gritan contra los despidos de Lear...

La Juventud del PTS en la TV
El lunes 7 un grupo de compañeras y compañeros de la Juventud del PTS de la UBA llevaron su solidaridad con Lear a la televisión abierta. En el programa Animales Sueltosde América dieron a conocer el conflicto de Lear y finalmente se fotografiaron con parte del staff, junto a los campeones mundiales Oscar Rugieri y el “Chino” Tapia.

domingo, 23 de junio de 2013

Las hermanas de Shakespeare, reflexiones sobre el arte y la opresión

Preparando una breve reseña sobre el texto de Terry Eagleton, Marxismo y crítica literaria que publicaremos oportunamente, andando por los andariveles de la relación entre forma y contenido, condiciones materiales, ideología que el marxista británico aborda, recordé cómo Virginia Woolf, una materialista "consciente aunque no confesa", describe la relación entre los géneros literarios a los cuales las mujeres van a volcarse en la escritura (la novela romántica) y las condiciones en las cuales esas mismas mujeres escritoras se desenvuelven en el ámbito cotidiano del hogar. De allí que, como lo plantea su texto, será imposible la dedicación de las mujeres a la literatura sin la posibilidad de contar con "un cuarto propio". 
Recomiendo la lectura de este clásico de Virginia Woolf y como anticipo o introducción, copio debajo un muy buen texto de dos compañeras, Micaela Guas y Laura Champeau que apareció publicado en la revista "El fantasma de la libertad". En aquel momento no se lo encontraba digitalizado así que me tomé el trabajo de tipear. Lo dejo a disposición. 



Las hermanas de Shakespeare

Adeline Virginia Stephen, la posterior autora de novelas como Las olas y La señora Galloway y ensayos como Un cuarto propio y Tres guineas, partirá en 1905 de sus ciudad natal junto a su hermana Vanesa, luego de la muerte de su padre Sir Leslie Stephen. Más tarde se unirán con un destacado grupo de artistas, para formar lo que se llamaría el “Bloomsbury Set”.[1]
Frente a un mundo totalmente convulsionado por la decadencia de los valores burgueses y la descomposición social cristalizada en el estallido de la primera guerra mundial y por el esperanzador levantamiento de las masas que enfrentaban y derribaban regímenes autoritarios como en la Revolución Rusa de 1917, los artistas e intelectuales de la época supieron que ya no podrían reflejar con las mismas palabras un mundo que cambiaba constantemente.
Así, sus obras se vieron influidas e impregnadas por sus vivencias personales y el momento histórico de esos años, y frente a estos por aparición de la psicología, el cinematógrafo y el espíritu rebelde de las vanguardias.  Las más conocida de las novelas , La señora Dalloway en sincronía con todo esto, se desarrolla en una sola jornada y en ruptura con las estéticas ya consagradas de las generaciones anteriores, la historia lineal y visible del personaje está subordinada al relato psicológico interno, subjetivo y exploratorio , que a su vez se entreteje con los eventos externos no solo al personaje sino también a la novela, recurriendo para su construcción a técnicas de las vanguardias pictóricas y en particular al montaje y los close-ups[2] de los jóvenes cineastas y artistas cubistas.
Pero el campo intelectual se encontrará atravesado por las guerras, crisis y revoluciones. En consecuencia la crítica hacia el mundo se encarada desde distintos ángulos y puntos de vista. Virginia, desde su lugar y su quehacer, emprenderá un gran aporte a la lucha por la emancipación de las mujeres. Posteriormente, te transformará en un símbolo del movimiento feminista del siglo XX.
Desde una visión marxista del mundo en general y de la lucha contra la opresión de género en particular, queremos reivindicar el análisis materialista que Virginia Woolf lleva adelante para examinar las condiciones adversas de la relación entre la mujer y el arte. A pesar de no ser marxista, la autora del ensayo “Un cuarto propio”, cuestiona el rol de la mujer analizando las bases materiales que determinaban la opresión hacia el género femenino por un mundo esencialmente victoriano. En dicho ensayo plantea que las mujeres no habían participado en el arte en general, específicamente en la literatura debido a que “para poder producir necesitan dinero y un cuarto propio”, tiempo y ocio. Estos tres factores materiales, junto con las imposiciones culturales constituidas en el transcurrir histórico del sistema paternalista se transforman en trabas psicológicas para que las mujeres puedan construir “un cuarto propio”: un espacio psicológico y personal, un espacio para elaborar libremente.
“En primer lugar, hasta principios del siglo diecinueve, tener un cuarto propio, para no hablar de una habitación tranquila a prueba de ruidos, era inconcebible, a menos que sus padres fueran excepcionalmente ricos o muy notables. Su dinero para gastos, que dependía de la buena voluntad de su padre, le alcanzaba solamente para vestir, viéndose así privada de consuelos que estaban incluso al alcance de Keats, Tennyson o Carlyle hombres pobres: una gira a pie, un viajecito a Francia, un alojamiento independiente que, por miserable que fuera, los protegía de los reclamos y tiranía de sus familias. Las dificultades materiales formidables, pero mucho peores eran las inmateriales. La indiferencia del mundo, que Keats, Flaubert y otros hombres de genio han hallado tan difícil de soportar, eran su caso no indiferencia sino hostilidad. El mundo le decía, con una risotada “¿Escribir? ¿Para qué quieres escribir?”[3]
Pero ¿Cómo una mujer podría escribir y participar en el ámbito artístico si hasta no hace mucho tiempo no votaba, no tenía derecho legal sobre el ámbito económico? O más aún, ¿Cómo una mujer trabajadora podría producir arte, si era explotada como un medio fértil para la reproducción de su familia y además era maltratada y alienada en una fábrica? Virginia se responde mirando en la historia, en una historia escrita por hombres, donde las mujeres eran excluidas, donde no las dejaban decidir, donde eran maltratadas y sometidas. La historia no retrata o menciona ningún hecho trascendente con la mujer como protagonista: si ella miraba al pasado no podía negar que pocas mujeres hicieron algo, sin dejar de criticar que había un medio que las condicionaba a no hacer nada. Cuando Virginia plantea que “cuando se es mujer la historia se ve a través de la madre”, quiere decir, que el género femenino, tiene generaciones y generaciones de personas que tuvieron una familia y una vida que no deseaban , que nunca pudieron elegir o ni siquiera pudieron proponerse objetivos fuera del plano familiar sin sentirse abrumadas por la mirada del mundo. Asimismo, en los pocos casos que la palabra “mujer” aparece inscripta en la historia, es siempre en una forma subordinada de la imagen masculina y del rol secundario que le imponen. Según la autora, desde la historia del arte esto se plasma en como, por ejemplo, la literatura, no crea personajes femeninos basados en la realidad, sino que los dota de características absolutamente ficticias , que no condicen con las necesidades y aspiraciones de las mujeres en sus diferentes épocas. Aún hoy, en la plástica, el 70 por ciento de los desnudos son de mujeres no reales, portadores de estereotipos de un imaginario masculino que inventa mujeres funcionales al modelo de sociedad que el patriarcado y el capitalismo  necesitan. “Hasta la época de Jane Austen, no sólo las grandes mujeres de la ficción habían sido vistas por el otro sexo pone delante de su nariz. De allí, quizás, la singular naturaleza de la mujer en la ficción; los sorprendentes extremos de su belleza y su fealdad; su fluctuar entre una bondad celestial y una depravación infernal, porque así la veía su amante, según su amor creciera o disminuyera, fuera próspero o desgraciado. Supongamos, por ejemplo, que en la literatura se retratara a los hombres solamente como los amantes de las mujeres, y jamás como los amigos de otros hombres, como soldados, pensadores o soñadores; ¡Qué poco papel podrían desempeñar en las obras de Shakeaspeare! ¡Cómo sufriría la literatura!
Como por cierto está empobrecida más allá de nuestros cálculos por las puertas que se les han cerrado a las mujeres. Casadas contra su voluntad, forzadas a permanecer en una sola habitación y a cumplir una sola ocupación. ¿Cómo podía un dramaturgo hacer de ellas una descripción completa, o interesante, o verdadera? El única intérprete posible era el amor.
Porque se han preparado todas las cenas, se lavaron todos los platos y tazas. Todos los hijos fueron enviados a la escuela y salieron al mundo. Nada queda de todo eso. Todo se ha desvanecido. Ni las biografías ni los libros de historia dicen una sola palabra al respecto. Y las novelas, sin proponérselo, inevitablemente mienten”.[4]
Virginia intentó imaginarse qué habría pasado en la época de Shakespeare - época donde uno de cada dos hombres escribía- si este reconocido escritor hubiese tenido una hermana con su mismo talento y su misma sensibilidad: “Un genio como el de Shakespeare no se da entre los trabajadores, los sirvientes. No se dio en Inglaterra entre los sajones ni entre los británicos. No se da hoy en día entre las clases obreras. ¿Cómo podría haberse dado entonces entre las mujeres, quienes - de acuerdo con el profesor Trevelyan - empezaban a trabajar casi antes de dejar sus niñeras, forzadas a ello por sus padres y apegadas a ello por todo el peso de la ley y la costumbre? Sin embargo, algún tipo de genio debió haber entre las mujeres así como debió haberlo entre las clases obreras. De tanto en tanto resplandece una Emily Bronte o un Robert Burns y prueba su existencia (…) De hecho, me atrevería a decir que Anónimo, quien escribió tantos poemas sin firmarlos, muchas veces era una mujer”
“Es muy probable que Shakespeare había ido a la escuela secundaria (su madre tenía una herencia) donde seguramente  aprendió latín . Ovidio, Virgilio y Horacio- y elementos de lógica y gramática. Se sabe que fue joven rebelde, que cazaba conejos en terrenos vedados, que mató quizás algún siervo, y que debió casarse, bastante antes de lo oportuno, con una mujer del vecindario que le dio un hijo bastante antes de lo debido. Esa aventura lo llevó a Londres en busca de fortuna. Sentía, al parecer, inclinación por el teatro; comenzó cuidando en la entrada de artistas. Muy pronto consiguió trabajo en el teatro, se convirtió en un actor de éxito y vivió en el centro del universo, conociendo, saludando a todo el mundo, practicando su arte en las tablas, ejercitando su talento en las calles y hasta gozando de acceso al palacio de la reina. Mientras tanto, su dotadísima hermana, imaginemos, se quedó en casa. Era audaz y creativa como él, y compartía las mismas ansias de ver el mundo. Pero a ella no la enviaron a la escuela. No tuvo oportunidad de aprender gramática o lógica y menos aún leer a Horacio o a Virgilio. De vez en cuando tomaba un libro, quizás de su hermano, y leía unas páginas. Pero entonces entraban sus padres y le decían que zurciera las medias o que cuidara el guisado y no perdiese tiempo con libros y papeles. Le hablaban al mismo tiempo con rigor y benevolencia, porque eran gente acomodada y conocían las condiciones de vida de las mujeres y amaban a su hija…”
“Seguramente garabateaba a escondidas algunas páginas en el altillo, pero tenía cuidado de ocultarlas o quemarlas”. En poco tiempo pretenden obligarla a casarse, ella se rehúsa, por lo que su padre la golpea. De todas formas toma valor y huye, e intenta vivir la misma vida que su hermano, quiere ser actriz. En Londres, llega  a la misma entrada de artistas donde su hermano se había aventurado. Allí los hombres se ríen de ella, para el director del teatro una mujer actuando era como un “perro bailando en dos patas”. Judith, jamás podría aprender su oficio. “¿Cómo podría siquiera cenar en una taberna o vagar a medianoche por las calles?”[5]
Virginia supone que terminaría embarazada de un hombre que se apiadaría de ella y luego de años y años de tener una vida que no quiere, se suicidaría. “esto sería más o menos la historia.”
“Porque una mujer del siglo dieciséis nacida con un gran talento se habría vuelto loca suicidado o terminado sus días en alguna cabaña solitaria afuera del pueblo, medio bruja, medio hechicera, objeto de temor y burlas. Porque no hace falta saber mucha psicología para descontar que una joven de gran talento que hubiera intentado ejercer su don para la poesía se habría visto obstaculizada y resistida por otra gente, tan torturada, desgarrada por sus propios instintos contradictorios, que indefectiblemente debía perder su salud y su cordura. Ninguna muchacha podía caminar hasta Londres, pararse en la puerta de un teatro y conseguir que la escuchase el actor-director sin que ello significase una gran violencia y una angustia acaso irracionales. (…) A una mujer que fuera poeta y dramaturga, vivir en el mundo del siglo XVI le habría significado una tensión y un dilema capaces de matarla. [6]
¿Pero acaso, no fue Woolf misma, la Virginia Woolf del río Ouse, otra hermana de Shakespeare? ¿Cuántas experiencias propias no se han filtrado en los cuadros del ensayo?
Se dice que dudaba frecuentemente de su capacidad como escritora y que nunca pudo sentirse satisfecha y segura de sus novelas. Se sabe que no acudió a la escuela, que desde niña le enseñaron los destinos únicos de la mujer: el matrimonio y la maternidad. Las mismas misiones supremas que cumplieron su madre y, más tarde, su hermana Vanessa que de niña, sentía inclinación hacia la pintura. Virginia Woolf tenía sentimientos ambiguos hacia su padre: lo admiraba y amaba profundamente ya que le había inculcado el gusto OR ciertos autores y lecturas. Sin embargo, al tiempo, lo culpaba de su propia inseguridad para dedicarse a las letras. En su novela El faro, Virginia crea un personaje, el señor Ramsay, haciendo una analogía con su padre quien no le confería a la mujer capacidad para el arte, sobre todo, en la pintura y la literatura.
“Siento brotar en mí misma- escribió en uno de sus diarios- ahora mismo por lo menos seis relatos y siento por fin, que puedo traducir en palabras todos mis pensamientos. ¿Y si fuera a convertirse en una novelista interesante - no digo en uno de los grandes- pero sí, interesante? Curiosamente - para lo vanidosa que soy- hasta ahora no he tenido mucha fe en mis novelas”[7]
Soledad descorazonada, desgarro y lucha “con los propios instintos contradictorios”, resistencias y obstáculos, restricciones y exigencias, el querer ser y el deber ser, cuánto de eso hemos encontrado en la mujer creativa del siglo XX! Cuántas de estas contradicciones se expresaron también en los versos de otras, otras hermanas de Shakespeare tal vez, como Alfonsina Storni o Alejandra Pizarnik por ejemplo!
Decía Alfonsina - “Bien pudiera ser que todo lo que en verso he sentido/no fuera más que aquello que no pudo ser/no fuera más que algo vedado y reprimido/de familia en familia, de mujer en mujer”[8]
Pero acaso cuántas, audaces y creativas, no son tratadas y abrumadas hoy con “benevolencia y rigor” por sus padres y maridos, las costumbres, las instituciones, el trabajo y los medios?
Cuántas somos aquellas, cuyos nombres y rostros permanecen ocultos y silenciosos como sus propias estrellas, como sus propios poemas, atados con cinta roja, guardados en alguna vieja caja de zapatos. Imaginándolos, postergándolos. Cuántas somos las que no llegamos a la puerta del teatro, o a las posibilidades de los grandes medios y nos quebramos u hoy perseveramos; y cuántas las que abrimos las puertas, pero no más que para soportar competir o ceder a las exigencias comerciales y estéticas, sexuales e intelectuales.
Entonces, ¿cómo podríamos hablar de libertad artística hoy en el sistema capitalista? ¿Cómo podríamos hablar de libertad e un sistema en que el arte está digitalizado por las leyes del mercado, en que el artista y la obra se vuelven objetos de consumo? ¿Cómo podemos hablar de la libertad en el arte sin ver las condiciones que el medio le impone al artista? ¿Cuántos y cuántas tienen la posibilidad de tener su “cuarto propio” en este sistema?
Las mujeres estamos sometidas, por el solo hecho de serlo, a la discriminación, el acoso sexual, la violencia y la humillación de un sistema patriarcal basado en el machismo. Pero además, las mujeres somos la mayoría entre los explotados y pobres de este mundo y una ínfima minoría casi inexistente entre los poderosos dueños de las multinacionales que nos condenan a esa explotación y a esa pobreza. Somos las que ocupamos los trabajos más precarizados, cobramos salarios inferiores a los de nuestros compañeros varones y por si eso fuera poco, estamos sometidas al trabajo no remunerado que realizamos en nuestros hogares, limpiando la casa, cuidando hijos y sirviendo maridos. Después de todas estas tareas, entonces, qué poco tiempo, creatividad y ganas nos pueden quedar para explotar nuestra sensibilidad artística y nuestros sueños.
En la sociedad capitalista, las mujeres que podemos llegar a ser artistas somos mucho menos reconocidas que los artistas masculinos. No sólo las posibilidades de exponer o publicar, en comparación a las de los varones, son mucho más bajas, quedando limitadas al ámbito de la intimidad.; sino que día a día, se nos transforma y viste, se nos exige de nuestro cuerpo como no se le exige a un “perro bailando en dos patas”. y se nos exige de nuestro espíritu una adaptación a un mundo mayoritariamente masculino y sujeto a demandas ajenas y/o contrarias a las propias, nacidas de nuestros propios instintos creativos y aspiraciones a una vida plena y libre. Es fácil comprobar esta abismal desigualdad si vemos en la historia del arte, o de cualquier disciplina, la ausencia de las artistas. Cuántas mujeres directoras de cine, escritoras, pintoras, etc, han conseguido atravesar el tortuoso camino del reconocimiento artístico y cuántas han quedado en el camino o en el punto de partida.
Por eso “La teoría de que el genio poético sopla donde quiere, y entre los ricos y pobres por igual, encierra poca verdad. La libertad intelectual depende de cosas materiales. La poesía depende de la libertad intelectual. Y las mujeres siempre han sido pobres, no durante doscientos años solamente, sino desde el principio de los tiempos. Las mujeres han tenido menos libertad intelectual que los hijos de los esclavos atenienses. Las mujeres, entonces, no han tenido más chancees que un perro de escribir poesía. Por eso es que he puesto tanto el acento en el dinero y en un cuarto propio”. [9]
Virginia Woolf no publicó hasta los 37 años. Pero publicó. Y lo hizo contra viento y marea bajo las alas de su propia personalidad, estilo, opiniones, conflictos y sueños.
Con la necesidad y la certeza de pelear por cambiar esta situación y promover la creación de un arte independiente, que vea en el cambio revolucionario de la sociedad su verdadera liberación y emancipación, nos proponemos empezar a dar a conocer la obra de mujeres artistas, rescatando del olvido todas esas voces que han sido silenciadas a través de la historia.




[1] “Grupo de Bloomsbury” formado en el barrio londinense del mismo nombre, integrado por artistas librepensadores entre las cuales estaba el crítico Clive Bell - esposo de Vanessa - y el escritor Leonard Woolf de quien Virginia Woolf obtiene su apellido al casarse en 1912.
[2] Close-up (primer plano: Toma cerrada generalmente utilizada para resaltar el rostro del personaje, sus movimientos gestuales, etc.
[3] Virginia Woolf, Un cuarto propio(1929). Ed. A-Z-Editora
[4] Idem
[5] Ibidem
[6] Ibidem
[7] Virginia Woolf, Diario íntimo II, (1924-1931), ed. De Anne  Bell, trad. De Laura Freixas. Madrid, Grijalbo Mondari, 1993, p.37
[8] Alfonsina Storni, “Bien pudiera ser”  en Irremediablemente (1919), ed. Losada.
[9] Virginia Woolf, Un cuarto propio, op. cit.

miércoles, 19 de junio de 2013

Redes de Trata: ¿“Nadie puede desaparecer”?


En estos días de junio, cumplió un año la “Ley de trata” provincial (10.060) impulsada por el delasotismo. El mes pasado, contamos 5 años de la Ley nacional de trata (26.364) del kirchnerismo. Hace semanas, la Presidenta afirmó que "nadie puede desaparecer". De la Sota instala afiches en las calles que llaman a combatir la trata poniendo eje en la responsabilidad de los clientes y ocultando la responsabilidad del estado, sus fuerzas represivas, funcionarios y jueces siempre implicados.  Pero en la Córdoba delasotista y la Argentina K, Yamila Cuello es, como Marita Verón, una de las más 600 mujeres secuestradas y desaparecidas por las redes de trata que siguen, estas sí, “vivitas y coleando”. La desaparición de mujeres y niñas a manos de estas redes, es uno de los últimos eslabones -como el femicidio o la muerte por abortos clandestinos- de una cotidiana cadena de violencia ejercida sobre nuestras vidas.

Mercado de Liniers. Así de brutalmente le llaman a nuestra provincia, los mercaderes de mujeres, porque es paso obligado para el tránsito, secuestro o destino para la esclavitud sexual de mujeres y niñas. A un año de la ley de De la Sota (imitada por otros gobernadores como el kirchnerista Alperovich), en la provincia sólo se iniciaron 11 juicios por causas vinculadas con trata de personas y minguna corresponde a la ciudad capital, mientras salta a la luz cómo las “cooperativas policiales” les cobraban contribuciones a los dueños de prostíbulos con quienes hacían negocios.
El gobierno publicita como balance que más de 288 mujeres (de las 600 que se estiman a nivel nacional) fueron rescatadas desde entonces! Sin embargo, damos mayor crédito a AMMAR Córdoba, cuando relatan que la mayoría de las “rescatadas” son sus compañeras y afiliadas, y no víctimas de trata, usadas para engrosar las estadísticas gubernamentales.
Y por si fuera poco semejante humillación para estas compañeras, por no hablar de las reales víctimas, hay que sumar el trato que la Secretaría comandada por la delasotista Amelia Chiófalo, violentando a las mujeres que quieren salir de la situación de prostitución o se quedaron en la calle tras el cierre de prostíbulos, ya que la vociferada “asistencia del estado” se convierte en explotarlas sin pago haciendo “prácticas laborales” como empleadas de limpieza en hospitales y hoteles, tal como denuncia AMMAR. La ley de De la Sota no sólo no acaba con las redes de trata, sino que otorga mayor poder a la policía mafiosa y agravar la situación de vulnerabilidad a la que están expuestas quienes ejercen la prostitución.
Las víctimas de las redes de trata en todo el país, son esencialmente las mujeres jóvenes, sobre todo trabajadoras y pobres, muchas de ellas migrantes, que al borde de la subsistencia, son engañadas con promesas laborales sino directamente secuestradas, como lo atestigua la denuncia de Cecilia Zamora en el programa Periodismo para todos del 9/6 o el propio caso de Yamila Cuello. ¿Acaso fue ésta, una “década ganada” para las mujeres?

Hipocresía por partida doble. Alejo Paredes, el ex jefe de la policía provincial que saltó a la fama por decir, en 2009, que en Córdoba no existía la trata, hoy se encarga de tirarle la pelota al gobierno nacional aduciendo que las mujeres inmigrantes secuestradas por estas redes internacionales, es un asunto “tiene la responsabilidad de atacar Migraciones”. Migraciones le responde, (como consta en diario mendocino por estos días) que la Ley de Profilaxis existe desde 1937 y sin embargo, De la Sota y su Ministro de Seguridad, Paredes, tardaron más de un año en clausurar 7 prostíbulos. Luego de más de 10 años de gobierno kirchnerista mantuvo cajoneadas más de un año las modificaciones de la ley nacional, con el aumento de penas para los tratantes y recién "se acordó" de aprobarlas para hacer demagofia luego de la escandalosa absolución de los imputados por la desaparición de Marita Verón; la no reglamentación aún de estas ya limitadas modificaciones, demuestra la vacuidad del discurso presidencial. 
Nos negamos a que los gobiernos hagan demagogia en nuestro nombre. Por eso decimos que no podemos confiar en el Estado para defender los derechos de las mujeres. Debemos pelear de manera independiente por la aparición con vida de Yamila, Marita y las más de 600 mujeres desaparecidas, denunciando la complicidad policial, gubernamental y judicial.
En Córdoba, las mujeres de Pan y Rosas, estamos impulsando junto a Soledad Cuello, hermana de Yamila, y otras organizaciones que pelean por los derechos de las mujeres, una Coordinadora para exigir la inmediata aparición con vida de Yamila Cuello. Pero de la mano de esta pelea concreta, planteamos que es imprescindible poner en pie un gran movimiento de mujeres que pelee por el desmantelamiento de las redes de trata, la disolución del aparato represivo del estado y la cárcel a jueces y funcionarios cómplices. Un movimiento que pelee contra toda forma de violencia hacia las mujeres, contra la precarización laboral; por el derecho a una educación sexual laica e integral sin injerencia de la reaccionaria Iglesia; por anticonceptivos gratuitos y aborto legal, seguro y gratuito para no morir por las consecuencias de los abortos clandestinos. Un movimiento que avance en estas peleas en la perspectiva de acabar con este sistema de opresión y explotación que condena a miles de seres humanos, y en particular a las mujeres, a la miseria más absoluta, para garantizar las ganancias de unos pocos.